La neurodinamia o movilización neuromeníngea es una técnica que consiste en el deslizamiento de los nervios, liberándolos de diversos atrapamientos que puedan sufrir en diferentes zonas corporales. El nervio tiene en su interior capilares sanguíneos, la compresión de este provoca una falta de irrigación en su interior que nos dará síntomas típicos neurales como pueden ser: Parestesias (hormigueos)dolor

Con estos deslizamientos conseguimos devolver la irrigación a estos capilares y así disminuir los síntomas.

Kinesiotape o vendaje neuromuscular, es una tela de algodón adhesiva con papel protector, que posee características similares a la piel, de diversos colores, resistente al agua y antialérgico. Los efectos del vendaje neuromuscular, incluyendo el apoyar a los músculos y articulaciones lesionadas, son calmar el dolor e incrementar el flujo linfático y sanguíneo en la zona lesionada.

La punción seca es una técnica invasiva que utiliza agujas de acupuntura para el tratamiento del síndrome de dolor miofascial, síndrome producido por los puntos de gatillo (son zonas débiles del músculo y muy sensibles a la palpación, que por lo general se forman en los músculos que mantienen nuestra postura). También se puede combinar el uso de agujas con una corriente terapéutica mediante un electroestimulador, lo que conocemos como «Electro punción seca».

La magnetoterapia es una terapia consistente en la aplicación de campos magnéticos de frecuencia alta o baja y a una intensidad elevada para tratar diferentes patologías. La aplicación de la magnetoterapia se hace mediante unos imanes y diferentes estudios han demostrado su eficacia en la regeneración de tejidos, efecto analgésico y antiinflamatorio, vasodilatación, acción sobre el tejido óseo… Deportistas de élite lo utilizan con asiduidad y los especialistas médicos lo recomiendan y lo prescriben como forma de recuperación.

Es un tipo de masaje, suave y ligero, que se aplica sobre el sistema linfático y cuyo objetivo es movilizar los líquidos del organismo para favorecer la eliminación de las sustancias de desecho. Los beneficios son que ayuda a reabsorber los líquidos, calma el dolor, reduce la inflamación, mejora las defensas del organismo y produce un efecto de relajación.

La inducción miofascial también es denominada liberación miofascial y podríamos definirla, de forma muy simple como una técnica de terapia manual, basada en suaves estiramientos y presiones en diferentes zonas del cuerpo con el objetivo de mejorar las restricciones que se producen a nivel de la fascia.

Se utiliza un equipo capaz de transferir ondas mecánicas de una frecuencia superior a las del sonido a través de un gel, el cual permite que se propague y transmita energía (calor) debido a las vibraciones producidas por las ondas. Las vibraciones dan lugar al movimiento de las células, mejorando la cicatrización y, al mismo tiempo, aumentando la temperatura de la región en la que se aplica el ultrasonido.

Su función principal es la de analgesia de dolor. Provoca una sensación de hormigueo, un ligero calambre. Actúa sobre las fibras nerviosas que tiene nuestro cuerpo para transmitir la sensación de dolor, inhibiendo esa sensación molesta.